Como es de público conocimiento atravesamos una crisis socio-política alarmante. En estos días, tan penosos y preocupantes, las noticias, reportajes de último momento y flashes informativos nos mantienen a todos en vilo y expectantes por conocer las decisiones a ser tomadas en el caso Curuguaty. En mi curiosidad y mi afán de estar siempre informada y siempre dependiente del para mí incontrolable oficio de opinar, recorrí las redes sociales, los medios de información digital y me encontré con comentarios, opiniones y reflexiones sobre el tema de todo tipo.

Curiosa de las reacciones de la gente ante la indignación, la impotencia y la tristeza misma de lo ocurrido me encontré con posturas que llamaron poderosamente mi atención y me inclinaron al análisis.

Y me enfoque en aquellos que buscaban aprovechar la oportunidad para escudarse en la incompetencia del Gobierno en este asunto, refugiándose en sus afectos políticos y sus pasiones juveniles; a la orden del día estaban los reclamos y comentarios como; ¿Y Donde esta ahora Maxi Urbieta y su After Office Revolucionario?! Y.. no marchan ahora? o aún peores.. A grandes problemas soluciones coloradas.

Nunca antes en años de transición la oposición estuvo tan desconcertada y decepcionante como ahora. Y me sigo preguntando. ¿Qué es lo que nos lleva a inclinarnos hacia posturas paupérrimas y juicios de poco análisis?

Es claro que el Gobierno actual es el único responsable por su incompetencia y abandono de sus promesas electorales. El Gobierno de Lugo esta impregnado de una paupérrima gestión y de un abandono a las clases mas carentes. Es más, creo profundamente que un hombre que no es capaz de ordenar su propia vida personal es totalmente incapaz de ordenar la vida de las masas. En este sentido es claro también que lo sucedido no es más que el resultado de una pueril política de gestión y una falta de compromiso y virtud política. Pero, tan insubstancial es aprovecharse de una situación lamentable para evocar las victorias de un Partido que se presenta año tras año con una oferta de dirigencia que claramente no funciona. No entiendo como es que se lanzan a la defensa con este tipo de argumentos paupérrimos. Es a  veces el coloradismo actual tan irreverente y de sentimientos  tan primarios.

He intentado explicarme a mí misma tantas veces como me fue posible contar, cómo es que  los sectores marginados, los pobres de solemnidad, salen siempre a defender eufóricos  los triunfos de un partido que nunca les dio nada, del partido que los seguirá condenando día tras día a la miseria, si el mismo no se renueva. ¿Por qué votan con fervor religioso a quienes desde el día  siguiente se volverán y les darán las espalda? ¿Por qué exhalan tanto orgullo de mandar y de tener la solución a todos sus trances si a ellos no les tocará nada de autoridad? Es cierto que hay un pueblo atrasado e ignorante que mantiene incomprensibles lealtades hacia los que son causantes de su infortunio. Pero personas preparadas, jóvenes estudiosos y entendidos con defensas escuetas hacia juicios de poco análisis, hacen que uno se cuestione el tan conocido refran “La Universidad no acorta la oreja”

Lejos de tener un sentido crítico desde sus posturas republicanas que, haciendo uso de un buen análisis, en su esencia es la más pura representación de la democracia, no hacen mas que someterse a la verborragia y al primario, típico y primitivo fanatismo.

Jóvenes compañeros y amigos, seamos sensatos, cuerdos, conscientes y coherentes. El Paraguay es nuestro, de la gente joven, de la energía de la juventud de sus luchas no lo contaminemos con las costumbres de los intolerantes viejos zorros volvamos a cultivar ese sano juicio y reencontrémonos con la esencia de cada una de las ideologías que deseemos prendernos para reencontrarnos con el bien común de nuestra hermosa nación y no la tergiversemos con la oscuridad del fanatismo.

Los animo a que tengamos rasgos diferenciadores para ser reales agentes de cambio. porque un Paraguay mas justo sera posible solamente si su juventud se mantiene íntegra y leal a la democracia participativa.

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