Con la aprobación de la Cámara de Diputados a la ampliación presupuestaria para el Tribunal Superior de Justicia Electoral todos estamos muy indignados es cierto. La decisión de destinar estos recursos económicos del estado para mantener a “operadores” politicos es por supuesto hasta asqueroso.

Pero… me animo a decir que más indignante, más desagradable y frustrante es, la viveza oportunista de esta gente que tiene la tremenda caradurez de vivir de estos mal llamados”puestos”.

Magdaleno Silva Diputado Nacional decía en una entrevista a radio Ñanduti entre palabras mal conjugadas y una malísima noción del género, del singular y del plural (Sí, estamos hablando de un Diputado Nacional)  que  los puestos defendidos eran de personas “humildes” y “trabajadoras”, cuando es de conocimiento PUBLICO que estas personas ni siquiera asisten a sus “puestos” y que solo cobran mensualmente por un trabajo que no hacen. – A decir verdad, a pesar de sus comentarios, hasta no lo culpo a Magdaleno, ¡Que puede saber este hombre sobre la mejor distribución de los recursos económicos de un Estado, si ni siquiera puede conjugar!-

A sabiendas de que nunca es bueno hablar de uno mismo, me animo a decir que soy una mujer de pelea, siempre le puse garra a la vida y supe que para avanzar necesito trabajar, esforzarme y darle lucha a la vida para llegar a donde quiero. Desde siempre tuve la dicha de que mis padres me enseñaran el valor del trabajo, del esfuerzo y del merito. Y es por esto, como muchos ciudadanos, que viven el mismo presente que yo, de la misma manera y con los mismos ideales, que no puedo tolerar que aun existan personas haraganas que vivan del “beneficio” del “oportunismo” y del “aprovechemos si que ahora que se puede” . Seré idealista, seguramente.. Pero ¡Tanto me asquea!

Un escritor brasilero escribió alguna vez sobre el Paraguay y su gente,  en este escrito decía que el paraguayo de antaño era un hombre que no se vendía “El Paraguayo no se vende” rezaba su ensayo. Hoy después de la manifestación de jóvenes estudiantes, mujeres, amas de casa, artistas, grupos sociales y hasta el ciudadano común que harto de tanto, gritaba en repudio a esta absurda y patética representación de los 46 legisladores que aprobaron la ampliación presupuestaria, me senti aliviada, y recordé a los jovenes de marzo, a los que murieron frente a la palacio de gobierno en epocas de Guggiari, fui mas atras y recordé a esos jóvenes que iniciaron todo esto que hoy hace que disfrutemos de una nación independiente, que nos permite gozar de la libertad de poder gritar y reclamar..

Y  entre ellos, pude ver varios rostros de PARAGUAYOS QUE NO SE VENDEN. Entendí  entonces, que la minoría es la infectada y que todavía somos casi 6 millones de Paraguayos que NO se VENDEN.

Sí, Piri me dio.

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